Como nos mandó nuestro profesor de castellano, Javier, aquí os dejo los comentarios sobre dos fragmentos del libro Amor y pedagogía del primer capítulo.
- Tómese un niño cualquiera, digo, tómesele desde su estado embrionario, aplíquese la pedagogía sociológica, y saldrá un genio. El genio se hace, diga el refrán lo que quiera; sí, se hace…se hace…y ¿qué no se hace? Y lo demostraré…
Esta frase la dice don Avito a Sinforiano porque don Avito está empeñado en hacer un niño perfecto, es decir, un genio. Y él está seguro que un genio se hace aplicándole una educación des de pequeño, des de que es un embrión y siguiendo el método de la pedagogía sociológica. A partir de eso, el genio ya se hace, afirma don Avito y dice que lo demostrará, ya que el refrán dice que no tiene razón.
Además, don Avito cree que un genio debe ser un niño y no una niña.
- Y termina en esta conclusión: “¡Marina es materia prima de genio, forma de él yo! ¿Pues qué? ¿La belleza física nada quiere decir? Los verdaderos genios, los de verdad, han debido de ser hijos de mujeres guapas, y si la historia lo negare, o es que el supuesto genio no es tal o es que no se fijaron bien en su madre.”
En esta conclusión, don Avito intenta dar una explicación del cambio de la madre del genio, porque en un principio tenía que ser Leoncia, pero él se enamoro de su sirvienta, Marina. Leoncia era una mujer guapa y una buena madre para el futuro genio, en cambio Marina es una mujer más sencilla. Y lo que intenta Avito es convencerse con sus teorías que Marina también puede ser una buena madre para el genio y que no tiene que ver la belleza física de la madre para un verdadero genio.


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